viernes, noviembre 11, 2005


A PROPÓSITO DE LA EXIBICIÓN DE
" NOTICIEROS CINE OJO" de DZIGA VERTOV
22 de Noviembre a las 20 hrs.
Franja: Joyas de Archivo Fílmico
IX Festival de Cine de Valparaíso

Dziga Vertov (1896-1954)


La trayectoria del cineasta ruso Dziga Vertov se entrelaza con el acontecimiento histórico de la revolución soviética. Ya en 1916 su voluntad creativa y experimental lo lleva a fundar un laboratorio del oído, intento de organizar un montaje de ruidos y grabaciones. Después de 1917 se dedica a filmar largometrajes de actualidad y a comienzos de la década de los años veinte lo vemos formando el legendario grupo Kinoks y luego la revista Kino-Pravda.
En varios de sus manifiestos, Vertov busca vincular la imagen cinematográfica con la toma de conciencia revolucionaria. La cámara debía transformarse en un instrumento para captar la realidad en bruto, algo que el ojo humano no estaba en condiciones de asimilar. Todo lo que habitualmente llamamos puesta en escena, con los correspondientes guiones, decorados, estudios y actores representando un papel, eran elementos objetados por Vertov, quien perseguía la desnudez misma de las cosas.Como propuesta teórica, el Cine-Ojo rendía tributo a la tendencia vanguardista de los años veinte, que en Europa era liderada por los dadaístas, surrealistas y por los directores alemanes dedicados a la animación plástica.
La obra maestra de Vertov es El hombre de la cámara (1929), donde la vida de una gran ciudad irrumpe como un abigarrado cuadro coral y urbano, acentuado por la forma estilística del montaje. El realizador consideraba el drama como el opio del pueblo y por eso se inclinaba a retomar la pureza documental del cine primitivo. Lo curioso es que pese a estas declaraciones, la forma visual de sus películas terminaron revelando una declarada intervención estilística resuelta en la mesa de montaje.
Después de Tres cantos sobre Lenin (1934) se comienza a despedir de la cinematografía oficial, al ser acusado de formalista. Tendrá que esperar la muerte de Stalin para ser reivindicado, luego de dedicarse en los últimos años de su vida a la realización de noticieros. “El Cine-Ojo concentra el tiempo y lo descompone también. El Cine-Ojo da la posibilidad de ver procesos vitales en un orden arbitrario, según el tiempo, siguiendo un ritmo elegido, cuya velocidad no captaría el ojo humano”. Al escribir estas palabras, Vertov dejó como legado un atractivo cuerpo teórico, que ha ejercido una impresionante influencia en distintos momentos del cine del siglo XX.Documentalistas de todo el mundo lo han estudiado como uno de los más notables exponentes del género y como el autor de imágenes que cubren cuarenta años de historia y actualidades del período soviético.